Detectan contaminación por plomo y cadmio en especies marinas de consumo habitual en Quintero y Puchuncaví
Una investigación liderada por el HUB Ambiental de la Universidad de Playa Ancha detectó la presencia de ocho metales pesados potencialmente tóxicos en especies marinas de consumo habitual extraídas de la bahía de Quintero-Puchuncaví, evidenciando riesgos para la salud humana y vacíos en la normativa chilena sobre contaminación alimentaria.
El estudio, desarrollado junto al GORE Valparaíso, la SEREMI de Medio Ambiente y comunidades locales, analizó durante 2022 la acumulación de cadmio, cromo, cobre, manganeso, plomo, vanadio, zinc y mercurio en sedimentos y diez especies marinas comestibles. La investigación comparó muestras obtenidas en Quintero-Puchuncaví con especies de la bahía de Quintay, utilizada como zona de control.
Los resultados, publicados este año en la revista científica Toxics, confirmaron mayores concentraciones de metales pesados en sedimentos y tejidos de especies de Quintero-Puchuncaví respecto a Quintay. Entre los recursos analizados aparecen peces como rollizo y bilagay, además de ostiones, jaiba peluda y cangrejo nadador, algunos de los cuales superaron límites internacionales permitidos de cadmio y plomo.
La investigación además advirtió que el Reglamento Sanitario de los Alimentos en Chile no contempla límites para cadmio en productos del mar y mantiene estándares más permisivos para plomo que normativas internacionales como las de la Unión Europea y el Codex Alimentarius.
Según el equipo investigador, los resultados refuerzan la necesidad de implementar monitoreos permanentes en la bahía de Quintero-Puchuncaví, especialmente ante el avance de la actividad industrial en la zona, con el objetivo de proteger la salud de las personas y la pesca artesanal.
