79% de los chilenos exige que empresas informen cuando sus productos y servicios utilicen Inteligencia Artificial

El uso de la inteligencia artificial sigue consolidándose en Chile, aunque acompañado de inquietudes sobre la protección de datos y la influencia de intereses comerciales. Así lo revela el informe anual “Monitor de Inteligencia Artificial” de Ipsos, que analizó el nivel de conocimiento, confianza y percepción de la ciudadanía frente a esta tecnología.

Según el estudio, el 74% de los encuestados en Chile afirma entender qué es la inteligencia artificial, mientras que un 62% asegura poder identificar qué productos y servicios la utilizan. Además, un 60% considera que la IA tiene más ventajas que desventajas.

La transparencia aparece como una de las principales exigencias de la ciudadanía. Un 79% cree que los productos y servicios que utilizan inteligencia artificial deberían informar obligatoriamente esta condición, aunque la cifra disminuyó respecto al 83% registrado en 2025.

En cuanto a las emociones que genera esta tecnología, el 50% de los chilenos reconoce sentir nerviosismo frente a su avance, mientras que un 47% manifiesta entusiasmo. Ambas percepciones registraron una baja en comparación con la medición anterior.

El informe también muestra preocupación por la posible influencia de anunciantes en las respuestas generadas por herramientas de IA. Ante ese escenario, el 48% señala que confiaría menos en la información entregada, mientras que un 29% estima que no tendría impacto y un 18% asegura que confiaría más.

Respecto al manejo de datos personales, las opiniones se encuentran divididas: un 45% confía en que las empresas que utilizan inteligencia artificial protegerán adecuadamente la información de sus usuarios, mientras que un 48% no comparte esa percepción.

En materia medioambiental, un 54% de los encuestados considera que los beneficios que la inteligencia artificial puede aportar a la sociedad superan los posibles impactos negativos que genera.

Para Nicolás Fritis, CEO de Ipsos Chile, los resultados reflejan una ciudadanía cada vez más informada y exigente. “Los chilenos están pasando de la novedad al criterio. Valoran los beneficios de la IA, pero exigen transparencia, protección de datos y claridad respecto a cuándo están interactuando con esta tecnología”, señaló.