Innovadora intervención permitió devolver calidad de vida a adolescente con trastorno mandibular

Una compleja patología de la articulación temporomandibular que afectaba la calidad de vida de un niño, de 13 años, fue resuelta mediante una innovadora artroscopía realizada en el Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar, en el marco de una jornada de capacitación dirigida a especialistas de toda la Región de Valparaíso.

El procedimiento, que se efectuó por primera vez en el establecimiento, consiste en una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que utiliza una microcámara introducida a través de una pequeña incisión para diagnosticar y tratar trastornos de la mandíbula. Entre sus principales ventajas destacan una recuperación más rápida, menos complicaciones y una menor permanencia hospitalaria.

La paciente presentaba dolor persistente, bloqueo articular y dificultades para abrir la boca y alimentarse con normalidad. Según explicó el cirujano maxilofacial y odontólogo de urgencia, Pablo Quiroz, la intervención permitió resolver un caso especialmente complejo debido a la edad de la menor y a que aún se encuentra en etapa de crecimiento.

“Era una paciente que no podía desarrollar su vida normal, con limitaciones para comer y un dolor constante que afectaba significativamente su bienestar”, señaló el especialista.

La actividad permitió además compartir conocimientos con profesionales de distintas áreas relacionadas con la salud maxilofacial, promoviendo el desarrollo de técnicas menos invasivas para el tratamiento de estas patologías.

Los especialistas advierten que los trastornos de la articulación temporomandibular suelen estar subdiagnosticados, especialmente en niños y adolescentes. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran ruidos al mover la mandíbula, bloqueos al abrir la boca y dolor crónico que puede agravarse con situaciones de estrés.

Desde el Hospital Gustavo Fricke destacaron que esta nueva alternativa terapéutica abre oportunidades para mejorar la calidad de vida de pacientes de distintas edades, permitiendo diagnósticos más oportunos y tratamientos efectivos para afecciones que, en muchos casos, permanecen sin resolver durante años.