Araña de rincón: cómo reconocerla y qué hacer ante una mordedura
Con la llegada de las altas temperaturas aumenta la actividad de la araña de rincón, una especie que suele esconderse en distintos rincones de las viviendas y cuya mordedura puede provocar complicaciones de salud.
La Loxosceles Laeta está presente en gran parte del territorio nacional y habitualmente se encuentra en espacios oscuros, secos y poco intervenidos, como clósets, bodegas, entretechos y detrás de muebles o cuadros.
La Seremi de Salud, doctora Mariol Luan Pérez, explicó que durante la primavera y el verano estos arácnidos aumentan su actividad y comienzan a desplazarse en busca de alimento. Sin embargo, aclaró que no son agresivos y que generalmente muerden cuando se sienten amenazados.
“Es una araña tímida, no es que vaya a atacar sin ser estimulada”, señaló, precisando que los accidentes suelen ocurrir cuando el ejemplar queda atrapado o es presionado contra la piel.
De hecho, las mordeduras se producen principalmente de manera accidental, durante el descanso nocturno o al ponerse ropa que ha permanecido guardada o colgada durante mucho tiempo.
Qué provoca la mordedura
El veneno de la araña de rincón puede provocar un cuadro conocido como loxoscelismo, que presenta dos formas clínicas. La más frecuente es la cutánea, que comienza con dolor, enrojecimiento, inflamación y sensación de ardor, pudiendo evolucionar en algunos casos hacia una lesión necrótica, es decir, con muerte del tejido afectado.
La presentación menos habitual, pero de mayor gravedad, es el loxoscelismo cutáneo-visceral, que puede comprometer otros órganos y provocar fiebre, náuseas, vómitos, ictericia, anemia aguda y alteraciones renales.
Entre las señales de alerta se encuentran el dolor intenso, manchas violáceas o lesiones necróticas, fiebre, malestar general, orina oscura, coloración amarillenta de la piel o los ojos y dificultad para respirar. Las primeras 24 a 48 horas son especialmente importantes para evaluar la evolución del cuadro.
Más de 1.000 hospitalizaciones en la Región de Valparaíso
La preocupación también se refleja en las cifras regionales. De acuerdo con los registros de egresos hospitalarios disponibles, entre 2016 y 2025 se contabilizaron 1.006 hospitalizaciones asociadas al efecto tóxico del contacto con veneno de araña en la Región de Valparaíso.
Frente a este escenario, el director del Hospital de Casablanca, Horacio López, llamó a mantener las viviendas limpias y prestar especial atención a los lugares donde estos ejemplares suelen esconderse.
Entre las recomendaciones mencionó realizar aseo frecuente detrás de cuadros, cómodas y muebles, además de evitar que las camas queden pegadas a las paredes.
¿Qué hacer ante una sospecha de mordedura?
La principal recomendación es acudir lo antes posible a un centro asistencial, sobre todo si existe dolor progresivo, cambios en la coloración de la piel o síntomas generales.
Mientras se recibe atención médica, se aconseja mantener reposo y aplicar frío local de manera indirecta. También se debe evitar realizar cortes, manipular la lesión o recurrir a la automedicación.
Si es posible y sin exponerse a riesgos, se recomienda capturar el ejemplar para facilitar su identificación por personal capacitado. No se debe aplastar la araña, ya que esto dificulta su reconocimiento.
De todas formas, la ausencia del ejemplar no debe retrasar la consulta médica.
