A 120 años del terremoto de 1906, académicos analizan la actividad símica en la zona central de Chile

Informar sobre los avances en el entendimiento del ciclo sísmico y la acumulación de energía en la Región de Valparaíso fue el objetivo del seminario “A 120 años del gran terremoto de Valparaíso de 1906”,

La actividad, organizado por el Laboratorio Geotsunami de la PUCV, y realizada en el marco de un nuevo aniversario del evento que asoló a la ciudad puerto a principios del siglo pasado y que marcó un profundo proceso de reordenamiento urbano, reunió a académicos e investigadores quienes analizaron hallazgos sobre terremotos, tsunamis y escenarios futuros en el Chile Central.

El director del Instituto de Geografía de la PUCV, Hermann Manríquez, destacó la importancia del evento comentando que “estamos hablando del territorio donde se construyen precisamente los procesos, en este caso, la acción geodinámica del planeta que afecta a la sociedad. Estudiar la relación de la amenaza con su entorno es vital para la geografía. Las diferencias que ocurren de manera territorial nos permiten adelantarnos a cómo responde la sociedad al enfrentar estos eventos”.

Por su parte, Marco Cisternas, director del Laboratorio Geotsunami de la PUCV, explicó que la idea es utilizar el hito de 1906 como un símbolo para conectar la ciencia con la toma de decisiones. “Buscamos dar a conocer los avances que se han realizado en el entendimiento de cómo se producen los terremotos. Mirando el pasado podemos determinar qué puede pasar en el futuro”, explicó.

El académico abordó también la situación actual de la zona central. “Nuestro rol, como universidad, es reunir a los científicos que publican investigaciones relevantes. Hoy, los datos de GPS, la microsismicidad y la historia, están indicando que el área de la región de Valparaíso está potencialmente lista para que ocurra un evento”, agregó.

En tanto, el director del Centro Sismológico Nacional (CSN), Sergio Barrientos, quien expuso en la actividad, indicó que el análisis de eventos históricos permite comprender la variabilidad de las rupturas y la magnitud de posibles sismos. “Estas instancias son extraordinarias porque permiten a diferentes especialistas aportar conocimiento desde distintas perspectivas para llegar a un entendimiento de lo que sucedió en el pasado. Nos ayuda a entender qué podría suceder en el futuro, un conocimiento que también puede ser traspasado a otras regiones de Chile”, puntualizó.

Alianza estratégica

En el ámbito de la seguridad marina, el jefe de la División del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos del SHOA, teniente 1° Alejandro Marabolí, destacó el papel del organismo en la gestión de emergencias costeras, haciendo hincapié en su evolución desde 2010 gracias a mejoras tecnológicas, nuevos softwares de modelación y equipamiento a lo largo del país.