Quilpueíno perdió más de $20 millones tras caer en estafa de inversiones que utilizaba el nombre de BlackRock
Una querella presentada ante el Juzgado de Garantía de Quilpué reveló un millonario fraude que afectó a un hombre que asegura haber perdido $20.960.000 tras participar en un grupo de inversiones promocionado a través de Facebook y WhatsApp, donde se utilizaba la imagen de la empresa internacional BlackRock para captar inversionistas.
Según el relato contenido en la acción judicial, los hechos comenzaron el 25 de mayo de 2026, cuando la víctima encontró en Facebook una publicación que ofrecía ingresar gratuitamente a un grupo de inversión orientado por expertos. Tras acceder al enlace, fue derivado a una conversación de WhatsApp con una mujer, quien le explicó que recibiría asesoría para invertir y obtener altas rentabilidades.
Inicialmente se le aseguró que la orientación sería gratuita, pero posteriormente se le indicó que debía realizar una inversión mínima de $200.000 para acceder a operaciones reales a través de una plataforma denominada “blackrockwell.com”. La utilización del nombre BlackRock habría generado confianza en la víctima, quien creyó estar operando con una entidad legítima vinculada a la reconocida administradora de activos.
Tras registrarse en la plataforma y ser incorporado a un grupo de WhatsApp con cerca de 97 participantes, comenzó a recibir instrucciones para realizar diversas transferencias bancarias destinadas a financiar supuestas operaciones de inversión. Entre el 10 de junio y el 10 de julio de este año efectuó 15 transferencias por un total de $20.960.000.
La víctima señala que los administradores del grupo prometían ganancias que podían alcanzar hasta un 500% de rentabilidad y que, en su caso, las utilidades proyectadas superarían los $174 millones.
Sin embargo, pese a los depósitos realizados, nunca pudo retirar dinero ni comprobar que las ganancias existieran realmente. Cuando consultó por el procedimiento para recuperar sus fondos, se le exigió un nuevo pago de $23.272.416 como condición para liberar las supuestas utilidades acumuladas.
Ante las dudas generadas por esta exigencia, decidió no continuar realizando transferencias. Según expone en la querella, desde ese momento comenzó a recibir presiones y advertencias de que perdería todo el dinero invertido si no efectuaba el nuevo pago.
El afectado presentó una denuncia ante la Policía de Investigaciones (PDI) el pasado 27 de julio. Posteriormente, el 8 de agosto, intentó acceder nuevamente a la plataforma para recopilar antecedentes, pero el sitio web ya se encontraba fuera de servicio. Además, aseguró que los integrantes del grupo de WhatsApp lo bloquearon y dejaron de responder sus mensajes y llamadas.
La acción judicial busca establecer la responsabilidad de quienes participaron en el presunto esquema fraudulento y determinar el destino de los más de $20 millones que la víctima asegura haber transferido durante poco más de un mes.
