En pie de guerra: conductores de la región rechazan cobro electrónico en los buses y no descartan paro

En pie de guerra se declararon los gremios de conductores del transporte público de la Región de Valparaíso ante la anunciada implementación del sistema de cobro electrónico en los buses.

Representantes de líneas de Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana, Peñablanca y sectores rurales acordaron unificar sus organizaciones y rechazar la puesta en marcha de los validadores mientras no exista claridad respecto de cómo se verán afectadas las remuneraciones de los conductores.

El dirigente de Marga Marga, Rolando Osorio, aclaró que el gremio no se opone al uso de dispositivos electrónicos, sino a las condiciones bajo las cuales se pretende implementar el sistema. A su juicio, existe una desigualdad respecto de la forma en que se aborda la evasión entre Santiago y las regiones.

Desde Valparaíso, Manuel Madrid sostuvo que la medida podría afectar directamente los ingresos de los trabajadores y cuestionó que los conductores no hayan sido considerados en el proceso.

En tanto, Hugo Ramírez, dirigente autobusero del Gran Valparaíso, fue enfático en señalar que los trabajadores necesitan conocer cómo quedarán sus sueldos antes de que comiencen a operar los validadores.

“Si no percibimos el pago de los pasajeros, no vamos a tener plata y nos están mandando al choque a los conductores con la evasión”, advirtió.

No descartan paralización indefinida

El gremio anunció que evalúa presentar acciones legales ante los tribunales y enviar un oficio a la Contraloría General de la República para cuestionar la implementación del sistema.

Además, los dirigentes advirtieron que, si no existen modificaciones y garantías concretas para los trabajadores, no descartan iniciar una paralización de carácter indefinido.

Los conductores sostienen que el actual sistema basado en la captación de pasajeros mantiene extensas jornadas y que, sin una solución a sus condiciones laborales y remuneraciones, el nuevo mecanismo podría profundizar los problemas existentes.

“Estamos unidos y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”, es el mensaje que comienza a instalarse entre los dirigentes del transporte público regional.