De la hotelería a la industria química: la reinvención profesional que marca tendencia en la Región de Valparaíso

Hans Cuevas Morales, que tiene hoy 50 años, casado y con tres hijas, inició su vida laboral en 1994, tras ingresar al Ejército de Chile. Sus primeros pasos los dio como soldado conscripto, desempeñándose en labores básicas dentro del casino de suboficiales. Sin embargo, con el paso de los años, alcanzó el grado de Sargento Primero, y el cargo de administrador del hotel Militar Cochrane ubicado en la Región de Aysén, a casi 500 kilómetros de Coyhaique en el corazón de la carretera austral.

Su experiencia lo llevó, tras finalizar su etapa militar, hasta el Hotel Sheraton Miramar de Viña del Mar, donde se desempeñó como Chief Steward durante cerca de cinco años. En ese periodo, fortaleció habilidades clave como la gestión de equipos, el control de procesos y la excelencia en el servicio.

No obstante, su inquietud por los procesos técnicos y la logística lo llevó a dar un giro en su carrera. Actualmente, cuenta con casi cinco años de experiencia en Serviex Ltda., empresa dedicada a la gestión y almacenamiento de sustancias peligrosas y cargas generales, y donde se desempeña como Jefe y Encargado de Operaciones y Control.

¿Como definiría su evolución profesional desde la Hotelería hasta el sector químico e industrial?

“Ha sido una evolución marcada por la disciplina. Comencé en la hotelería, donde la clave es el detalle y el servicio impecable. Sin embargo, tuve una inclinación hacia la logística y los procesos técnicos. Decidí trasladar esa capacidad de gestión al sector industrial químico, donde hoy me he especializado con diferentes Diplomados referentes a esta área. Al final del día, gestionar la seguridad de una empresa de almacenaje de productos químicos como lo es Serviex Ltda. requiere la misma precisión, procesos y estándares, con los cuales cuenta un hotel de cinco estrellas, en ninguno de los dos, puede haber margen para el error”.

Muchos pensarían que son mundos muy opuestos ¿Que habilidades de su etapa anterior le sirven hoy para manejar sustancias peligrosas y todas las normativas industriales?

“La verdad es que son mundos muy parecidos. Por ejemplo, en la hotelería aprendes a trabajar bajo mucha presión y a cumplir normativas sanitarias muy estrictas. Hoy, aplico eso al cumplimiento de los Decretos Supremos que rigen a la industria en Chile. La diferencia, es que mi valor agregado es ese ojo clínico para el orden, la prevención y la seguridad. En el sector químico recordando siempre que un proceso bien ejecutado no solo es eficiencia, sino que también es seguridad para los trabajadores”.

La reinvención ya es parte de su vida. ¿Qué mensaje le daría a quienes buscan crecer o cambiar de rubro en nuestra zona? 

“Les podría decir lo mismo que recalco día tras día a mis hermosas hijas, que, la experiencia acumulada nunca se pierde, solo se transforma en habilidades, a mis 50 años, me siento en mi mejor momento profesional porque combino la madurez del trato humano que me dio el servicio hotelero con el rigor técnico y profesional que exige la industria química. La clave son las capacitaciones constantes, a través de charlas, cursos y diplomados, y sobre todo, no tener miedo a los nuevos desafíos, no olvidando que al igual que en la hotelería a nuestros clientes internos y externos. Lo primordial es la calidad de servicio que los lleva a vivir una buena experiencia que al final es lo que marca la diferencia. Y solo para ir despidiéndome te diré lo que he tratado de hacer durante toda mi vida laboral, que es trabajar no para que mi presencia se note, si no para que mi ausencia se sienta”.

“Lo primordial es la calidad de servicio, lo que los lleva a vivir una buena experiencia que al final es lo que marca la diferencia”.