Ventas estancadas: comercio regional parte 2026 sin señales de recuperación

El comercio minorista de la Región de Valparaíso comenzó 2026 con señales mixtas, reflejando un desempeño prácticamente estancado y un consumo aún debilitado. Las ventas presenciales anotaron una caída real anual de 0,6% en enero y un alza de 1,4% en febrero, acumulando un crecimiento marginal de apenas 0,4% en el bimestre, según datos de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile.

El escenario da cuenta de una desaceleración en la actividad, especialmente al considerar que, en términos de locales equivalentes, las ventas retrocedieron 0,8% real. Si bien el trimestre móvil diciembre–febrero registró un crecimiento de 2%, este avance no logra compensar la pérdida de dinamismo observada en meses recientes.

Desde la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP) explican que este comportamiento responde, en parte, a una alta base de comparación tras el fuerte impulso que tuvo el sector durante 2024 y parte de 2025. En ese período, el comercio se vio beneficiado por el turismo de compras, especialmente de visitantes argentinos.

Sin embargo, ese impulso comenzó a diluirse. La menor llegada de turistas trasandinos —con una caída cercana al 30% en el paso Los Libertadores durante la última temporada estival— ha impactado directamente en las ventas, en un contexto donde el tipo de cambio resulta menos atractivo para este segmento.

A nivel de rubros, el desempeño sigue siendo desigual. Vestuario lidera con un crecimiento de 6,1% en el bimestre, mientras que categorías como artefactos eléctricos y muebles presentan caídas de 7,3% y 5%, respectivamente, evidenciando un consumidor más cauteloso y enfocado en gastos inmediatos.

El panorama, además, refleja hogares que priorizan compras de menor valor y postergan decisiones más relevantes, en medio de un contexto marcado por la fragilidad del empleo y los ingresos.

En comparación con otras regiones, Valparaíso se posiciona en un punto intermedio: por debajo del dinamismo de Biobío, pero con un mejor desempeño que La Araucanía.

De cara a los próximos meses, el sector enfrenta un escenario desafiante. La consolidación de una recuperación dependerá, principalmente, de factores estructurales como la evolución del empleo, los ingresos y la confianza de los consumidores, en un contexto donde los impulsos extraordinarios al consumo comienzan a desaparecer.