Investigación explica por qué el asado aún está asociado principalmente a los hombres
Cada Fiestas Patrias se repite una imagen clásica: un hombre frente a la parrilla mientras familiares y amigos esperan el asado. Aunque hoy las tareas domésticas y culinarias son más compartidas que antes, esta tradición sigue muy presente en muchas celebraciones.
Según una investigación desarrollada por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), la explicación no estaría relacionada con una habilidad especial para cocinar a las brasas, sino con los roles de género que históricamente se han transmitido dentro de las familias.
La académica de la Facultad de Medicina, Claudia Troncoso, explicó que el asado se ha transformado en un espacio tradicionalmente asociado a los hombres, a diferencia de la cocina cotidiana, que durante generaciones ha estado vinculada principalmente a las mujeres.
El estudio analizó cómo las prácticas y conocimientos relacionados con la alimentación pasan de una generación a otra. Entre sus principales hallazgos, identificó que madres y abuelas aparecen como las figuras más influyentes en la enseñanza de recetas, técnicas culinarias y tradiciones familiares.
La investigación también concluyó que los roles vinculados a la alimentación comienzan a aprenderse desde la infancia y se refuerzan dentro del hogar. Por ello, la figura del parrillero sigue siendo vista como un símbolo de cómo se mantienen ciertas costumbres familiares y sociales.
Los investigadores detectaron además una diferencia entre lo que muchas personas declaran y lo que efectivamente ocurre en la práctica. Aunque existe mayor conciencia sobre la desigualdad en la distribución de estas tareas, varias de estas tradiciones continúan reproduciéndose durante reuniones familiares y celebraciones.
Para los autores del estudio, la parrilla durante Fiestas Patrias no solo refleja una costumbre gastronómica, sino también la forma en que se transmiten y transforman los roles de género entre generaciones.
