Firman convenio que permite a través de cámaras trampa investigar el gato Colocolo y otras especies nativas en Cuesta Las Chilcas de Llay Llay
El sector de la Cuesta Las Chilcas, ubicado a la altura del kilometro 74 de la ruta 5 norte en la comuna de Llay Llay no solo es reconocido por su belleza y grandes requeríos para el deporte de escalada, sino que es un importante corredor ecológico para distintas especies nativas que circulan desde el sector de la Cordillera de la Costa y el Valle del Aconcagua. Por ello distintas organizaciones medioambientales han comenzado hace un par de años a estudiarla con el fin de encontrar la evidencia suficiente para preservarla.
A través del apoyo de la Unidad de Medio Ambiente del municipio y un proyecto financiado por el Gobierno Regional se pudieron adquirir cámaras trampas, gracias al trabajo del Comité Ambiental de Llay Llay y el apoyo de Felinos Cerro el Caqui, lo que ha permitido tomar imágenes de esta especie en peligro de extinción como es el Leopardus Colocolo, único felino endémico nacional, como otra fauna autóctona, quienes viven o circulan por este ecosistema.
Su categoría de conservación se encuentra dada ya que su hábitat se encuentra fragmentado, en nuestro caso en especifico es debido a la plantación de frutales dentro de su corredor biológico y la ruta 5 que cruza las chilcas, generando una alta cantidad de atropellos de esta especie. Ahora a través de la firma de este convenio entre el municipio de Llay Llay y el Comité Ambiental Comunal se busca dar continuidad a esta iniciativa de conservación y registro de esta zona.
“Esta firma de convenio nos permite adquirir 3 cámaras trampas más, para el monitoreo que tiene el gato colocolo, que habita, como les contaba antes, en la quebrada de Los Peumos en la Cuesta Las Chilcas, que es superimportante para la biodiversidad de lugar y para la comunidad también, para que podamos adquirir este tipo de conciencia mental que nos ayuda a proteger estos lugares y entender la importancia que tienen. Siempre están ahí, los conocemos de toda la vida, pero de pronto no sabemos los seres que habitan, todos estos animales que contribuyen a que el, el bosque esté acá, cómo se crean estos eslabones donde ambos se colaboran para convivir en este sector. Actualmente tenemos dos cámaras instaladas que gracias a Felinos del Cerro EL Caqui, que nos han ayudado a encontrar los lugares idóneos para instalar estas cámaras, pudimos ver que efectivamente el gato está en este lugar, vive aquí y hemos podido entender algo bien poquito de su comportamiento”, señaló Barbara Cataldo, tesorera del Comité Ambiental Comunal de Llay Llay.
Por su parte, el alcalde Edgardo González Arancibia señaló que “estamos desarrollando un trabajo colaborativo con el objeto de poder ir recabando mayor información como una forma también de ir protegiendo, enseñando e incentivando una cultura de cuidado y protección en torno al gato colocolo por su valor en el ecosistema, por su valor en el conocimiento del desarrollo también de esta especie, además por estar en peligro de extinción y también por ser un, una especie de muy rica en términos de interés de estudio. Entonces, para nosotros es muy significativo poder acompañar esta iniciativa que desarrolla el Comité Ambiental, eh, y que también desarrollan otras organizaciones a nivel comunal, porque además encontramos aquí un punto rojo, un lugar de hábitat del gato colocolo y que sin duda, es un espacio de conocimiento, de aprendizaje muy relevante en el ecosistema nacional y también muy relevante también para la biodiversidad también del entorno”, sentenció la autoridad.
Los recursos destinados a la adquisición e instalación de las cámaras trampa provienen del Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM), específicamente de la Etapa 5 de Excelencia Sobresaliente que actualmente desarrolla la Municipalidad. Esta decisión de inversión se enmarca en las acciones comprometidas por el municipio para fortalecer la gestión ambiental local, la protección de los recursos naturales y el monitoreo de sectores de interés ambiental, contribuyendo al cumplimiento de los objetivos establecidos en el proceso de certificación.
