PDI advierte alza de amenazas en colegios y llama a reforzar la prevención frente a violencia escolar

Ante el incremento de amenazas de ataques a establecimientos educacionales y episodios de violencia entre adolescentes, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) encendió las alertas y entregó recomendaciones clave para las comunidades escolares.

Desde las unidades especializadas en Cibercrimen y el Instituto de Criminología (INSCRIM), la institución advirtió que gran parte de estas situaciones se origina y difunde a través de redes sociales, lo que ha obligado a activar protocolos de seguridad y desplegar investigaciones.

El subprefecto Cristian Villalobos, jefe de la Brigada del Cibercrimen, enfatizó que este tipo de advertencias no debe ser minimizado. “Cada amenaza se investiga como si fuera real, debido al riesgo que implica para la seguridad de las personas”, señaló.

En paralelo, la profesional del INSCRIM, Vania Saavedra, explicó que el fenómeno se vincula a un aumento de denuncias por acoso escolar, influenciado por el consumo de contenidos digitales. Según indicó, la exposición a discursos violentos puede contribuir a normalizar conductas agresivas entre jóvenes.

Respecto a cifras, detalló que a nivel mundial un 36% de niños y adolescentes ha sido víctima de violencia digital, mientras que en Chile las denuncias crecieron un 10% durante 2024, alcanzando 8.509 casos, principalmente por maltrato entre pares y agresiones físicas.

Entre las principales recomendaciones, la PDI insistió en la importancia de recopilar evidencias en casos de acoso digital —como capturas de pantalla, enlaces o perfiles—, lo que resulta clave para las investigaciones.

Asimismo, reiteró el llamado a denunciar de forma oportuna ante la policía o el Ministerio Público, además de informar a los establecimientos educacionales para activar sus protocolos internos.

La institución también advirtió sobre los riesgos de intentar identificar o enfrentar a los presuntos responsables por cuenta propia, especialmente a través de redes sociales, ya que esto podría entorpecer los procesos investigativos o derivar en nuevas faltas.

Finalmente, la PDI subrayó el rol fundamental de las familias en la supervisión del uso de plataformas digitales, así como en la generación de espacios de confianza que permitan detectar señales de alerta temprana y prevenir situaciones de riesgo.