Más de 1.300 celulares decomisados y caída de 50% en los “pelotazos”: el balance de seguridad en las cárceles de Valparaíso

Más de 1.300 teléfonos celulares incautados al interior de recintos penitenciarios y una disminución superior al 50% en los lanzamientos de objetos desde el exterior hacia las cárceles son parte de los resultados que destacó Gendarmería de Chile en la Región de Valparaíso durante los primeros ocho meses de 2026.

Las cifras fueron dadas a conocer en el marco del balance de seguridad penitenciaria realizado por la institución, que además informó la ejecución de 1.262 procedimientos de registro y allanamiento en los distintos establecimientos penales de la región entre enero y agosto de este año.

El número representa un aumento de 32,5% respecto al mismo período de 2025, cuando se habían efectuado 953 operativos de este tipo. Solo durante la última semana se concretaron 57 allanamientos en las unidades penales de la zona.

El director regional de Gendarmería, coronel Pablo Torres Herrera, explicó que el incremento en estos procedimientos responde al cumplimiento del Plan de Acción Institucional Violencia Carcelaria 2026 y busca reforzar la prevención y el control dentro de los recintos penitenciarios.

Según detalló la autoridad, la estrategia ha permitido reducir la presencia de elementos prohibidos y fortalecer la seguridad al interior de las cárceles.

En materia de incautaciones, durante los primeros ocho meses del año se decomisaron 1.363 teléfonos celulares, mientras que se retiraron 5.225 armas cortopunzantes de fabricación artesanal. Ambas cifras son menores a las registradas en igual período de 2025, cuando se requisaron 1.566 celulares y 6.692 armas hechizas.

Otro de los indicadores destacados por Gendarmería fue la disminución de los denominados “pelotazos”, método utilizado para lanzar drogas, teléfonos y otros elementos prohibidos desde el exterior hacia el interior de los penales. De acuerdo con la institución, estos hechos registraron una caída superior al 50% en comparación con el año pasado.

Desde Gendarmería atribuyeron esta baja al fortalecimiento tecnológico de los recintos penitenciarios y al trabajo coordinado con Carabineros y la Policía de Investigaciones, labor que ha permitido detectar y detener a personas involucradas en este tipo de ilícitos.

A ello se suma la reciente entrada en vigencia de la Ley N°21.834, publicada este mes en el Diario Oficial, que establece sanciones penales para quienes lancen, ingresen o intenten introducir objetos a establecimientos penitenciarios por vías no autorizadas.

La institución aseguró que continuará reforzando los controles y allanamientos con el objetivo de mantener la seguridad y el control en las cárceles de la Región de Valparaíso.