Japón dona nuevas salas de fonoaudiología y equipamiento a Hospital Geriátrico de Limache

El Hospital Geriátrico La Paz de la Tarde de Limache implementó tres modernas salas de fonoaudiología, gracias a un proyecto por 76 millones de pesos financiado por Japón.

El objetivo de esta iniciativa es disminuir las listas de espera, mejorar la oportunidad de la atención y otorgar dignidad y seguridad en la atención a los usuarios mayores de 60 años con patologías como la hipoacusia (pérdida auditiva) y la disfagia (problemas al tragar).

El proyecto contempló una ampliación de 22 mts2 de la Unidad de Fonoaudiología, con lo que pasaron de 1 a 2 salas independientes entre sí, con acceso universal, y la habilitación de un espacio con aislamiento acústico en el interior de una de sus alas. A ello se sumó la adquisición de un audiómetro para pruebas de screening de audición, y un electroestimulador laríngeo que, a través de impulsos eléctricos, permite estimular los músculos de la deglución y facilita la rehabilitación de la disfagia.

Esta iniciativa viene a complementar la obtención, en 2002 y 2015, de dos proyectos anteriores para la rehabilitación de adultos mayores, que ha permitido aumentar la cantidad y calidad de las prestaciones. Al respecto, el Embajador de Japón en Chile, Sone Kenko, señaló que “este va a ser el tercer proyecto a través de nuestro programa APC (Asistencia para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana) que apoya a este hospital. Aparte del vínculo entre países, Japón da importancia al vínculo humano. Y con el sentido de dar la mayor seguridad a las personas y un beneficio directo a la comunidad, especialmente a los adultos mayores de la zona, hemos ayudado a habilitar esta sala de fonoaudiología”.

La rehabilitación multidisciplinaria contribuye a reducir el riesgo de discapacidad y el grado de dependencia de sus usuarios, como explicó Patricio Meza, encargado de fonoaudiología y referente de proyecto.  “Nosotros hacemos rehabilitación de los trastornos de la comunicación, es decir, pacientes que pierden capacidad de lenguaje producto de los trastornos neurocognitivos. También hacemos rehabilitación de la deglución. Junto con eso también hacemos el trabajo con la familia, Porque este es un continuo, los pacientes generalmente vienen a un hospital de alta complejidad, después viene a esta fase más de rehabilitación y después se va a su entorno con el CESFAM. Entonces, no es que termina aquí, continúa en su domicilio, su envejecimiento en su barrio, en su territorio”.