Vecinos del polo Colón-Hontaneda-El Litre de Valparaíso aseguran vivir inseguros, en un entorno sucio y deteriorado
Con una elevada sensación de inseguridad, por ser víctimas o testigos de frecuentes situaciones de acoso callejero, robos e incivilidades, y afectados además por malos olores, la acumulación permanente de basura en las calles y por el notorio deterioro que presenta la infraestructura pública, las plazas, los parques y el patrimonio urbano de ese sector de la ciudad, vive la mayoría de las personas que habitan, estudian o trabajan en el polo Colón-Hontaneda-El Litre de Valparaíso.
Este y otros importantes hallazgos fueron revelados por una encuesta de percepción ciudadana y tres talleres participativos aplicados en las últimas semanas por un equipo de profesionales docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) de la Universidad de Valparaíso, como parte de las acciones que impulsa la Mesa de Trabajo Ciudadana que ese plantel y destacados actores de la comunidad local constituyeron en septiembre pasado, para fortalecer la seguridad, el cuidado ambiental y la cohesión social en ese espacio territorial.
La iniciativa responde a un proyecto institucional, cuyo objetivo es establecer una alianza público privada que perdure en el tiempo y sea capaz de generar sinergias, plantear estrategias y definir medidas concretas para abordar y superar los diversos problemas que están presentes e impactan a los individuos e instituciones que forman parte de ese emblemático barrio porteño, también conocido como El Almendral.
Metodología
Las conclusiones de la encuesta amplían y confirman, en lo medular, el Diagnóstico Comunal de Seguridad que la Municipalidad de Valparaíso presentó en 2024, documento que a su vez dio cuenta, entre otras cosas, de una alta “concentración delictual” en ciertas zonas del eje Colón-Hontaneda-El Litre y sus alrededores (avenida Pedro Montt, desde Plaza Victoria hasta avenida Argentina, calle Uruguay, el sector del Parque Italia y el Terminal Rodoviario), espacios públicos que por sus actuales condiciones han ido perdiendo su función como lugares de encuentro y, por tanto, se han convertido en zonas “evitadas”, lo que contribuye a la descomposición del tejido social de la comuna.
“La evaluación consideró unos setenta puntos o lugares de la zona analizada, los cuales fueron identificados y georreferenciados por los propios vecinos y vecinas del polo Colón-Hontaneda-El Litre, en consideración al deterioro, el abandono y los problemas ambientales y de seguridad que estos presentan, principalmente”, explicó el profesor Marco Álvarez.
Inseguridad
En materia de seguridad, el diagnóstico de la FACSO revela que un 52,6% de los vecinos consultados percibe que la inseguridad en los barrios de su sector aumentó en los últimos 12 meses, en tanto que un 39,7% admite que —en el mismo período— esa sensación simplemente se ha mantenido. Solo un 5,3% de los encuestados dijo creer que la inseguridad disminuyó en igual lapso de tiempo.
Los espacios públicos peor evaluados del polo Colón-Hontaneda-El Litre fueron el Parque Italia, la plaza O’Higgins y el Terminal Rodoviario, que recibieron mayormente nota 1, por ser percibidos como “muy inseguros”.
En términos de seguridad intermedia a baja, figuran avenida Colón, calle Hontaneda, subida El Litre, las inmediaciones del hospital Carlos van Buren, los paraderos de la locomoción colectiva y las cercanías de los almacenes del barrio.
Lo anterior guarda relación directa con el hecho de que el 52,3% de los vecinos consultados confesó, a la vez, haberse visto afectado en algún momento por una riña o pelea, o bien presenciado una en el sector, en tanto que el 51% admitió haber sufrido u observado algún tipo de acoso callejero.
Asimismo, un 40% admitió haber sido víctima de robo con violencia e intimidación, u observado tal delito; un 24% dijo lo mismo respecto de los robos en lugares habitados, y un quince por ciento en materia de bienes sustraídos desde el interior de vehículos estacionados.
Solo el Parque El Litre (recinto administrado por la comunidad y cuyo perímetro se encuentra cercado) fue evaluado con un nivel óptimo de seguridad por la mayoría de los encuestados.
En cuanto a la existencia de incivilidades en el barrio, un 90% de las personas encuestadas afirmó haber presenciado o haberse visto afectada por situaciones asociadas al comercio ambulante o informal; un 86% al consumo de alcohol en la vía pública; un 70% a la venta y consumo de drogas, y un 67% a porte de armas de fuego o tenencia de arma blanca.
Frente a esto, menos del 8% de los encuestados reconoció haber denunciado formalmente alguna de las situaciones mencionadas anteriormente.
Ambiente y espacios públicos
Sobre los principales problemas ambientales del sector, los encuestados ubicaron y definieron como “muy relevantes” la existencia de basura en los espacios públicos, la presencia de perros callejeros y plagas (como ratones e insectos), la toxicidad del aire y los malos olores generados por la locomoción colectiva, la venta de comida, la quema de madera u otros materiales, actos insalubres realizados por personas en la vía pública y la presencia de indigentes instalados en las veredas. También mencionaron la contaminación visual que genera la presencia de rucos y puestos de comercio ambulante, vehículos abandonados y la existencia de talleres mecánicos que realizan faenas en plena calle.
Y en lo relativo al estado general que presenta la infraestructura y los espacios públicos del sector, la encuesta deja en evidencia que para la mayoría de los vecinos del polo Colón-Hontaneda-El Litre la condición de esta es “regular”, en particular en lo relativo a parques, plazas y juegos infantiles. También se sitúan en esta clasificación las viviendas, fachadas y antejardines.
En las categorías “malo” o “muy malo” fueron evaluados los estados de las calles, veredas, luminarias, el terminal de buses y el hospital Carlos van Buren. Por el contrario, como “de regular a bueno” fue calificado el Teatro Municipal.
Respecto de canchas y espacios deportivos, la mayoría admitió desconocer su estado, lo que sugiere las personas encuestadas no cuentan con información sobre este tipo de instalaciones, simplemente porque no hay o su experiencia directa sobre ellas es mínima.
Y en materia de servicios públicos, la percepción en cuanto a su condición es similar, ya que la mayor parte de los encuestados los calificó de “regular”, expresando de paso una sentida insatisfacción. En esta categoría ubican al sistema de recolección de basura y también a algunos locales comerciales, por sus condiciones y la atención que brindan.
