Calidad 4.0: Cómo la ISO 9001 se reinventa con IA y RSE
Por: Doctor (c) Elías Bracho Cordero, académico de la carrera de Ingeniería Civil Industrial de la Facultad de Ingeniería, Negocios y Ciencias Agroambientales, Universidad Viña del Mar.
“En un mundo donde la confianza y la transparencia son tan valiosas como la eficiencia, la calidad empresarial ha dejado de ser solo técnica para convertirse en ética.
La gestión de la calidad ha evolucionado. Lo que alguna vez fue un conjunto de procesos internos para asegurar la consistencia del producto, hoy se ha transformado en un sistema holístico que abarca la ética, la sostenibilidad y la tecnología.
La próxima actualización de la norma ISO 9001, prevista para 2026, refleja este cambio. Aunque aún no ha sido publicada, los borradores preliminares y las discusiones del comité técnico ISO/TC 176 apuntan a una integración más profunda de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y la gestión de la Inteligencia Artificial (IA), consolidando el concepto de la calidad como un compromiso total con todos los grupos de interés.
La ISO 9001:2015 ya introdujo el concepto del contexto de la organización y el enfoque basado en riesgos. Sin embargo, la versión de 2026 profundizará en ello, exigiendo que las empresas demuestren cómo sus sistemas de gestión de la calidad contribuyen a la sociedad.
Esto significa que la calidad no se limitará a la satisfacción del cliente, sino que se medirá por su impacto en el medio ambiente, la cadena de suministro y el bienestar de los empleados. La RSE dejará de ser una iniciativa paralela para integrarse en el núcleo de la gestión de la calidad.
Esta integración tiene sentido. Una empresa que ignora sus responsabilidades sociales y ambientales no puede considerarse realmente de alta calidad. La sostenibilidad en la cadena de suministro es un factor crítico que afecta directamente la calidad del producto final y la reputación de la empresa. De esta manera, la nueva norma actuará como un catalizador, incentivando a las organizaciones a adoptar prácticas más éticas y sostenibles, alineándose con estándares globales como la ISO 26000 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por ejemplo, el ODS 12, que promueve la producción y el consumo responsables, puede servir como guía para definir indicadores de calidad que reflejen el compromiso ambiental y social de una organización.
La IA como Oportunidad y Desafío Ético
La revolución de la IA es otro motor de esta transformación en la era digital. Las empresas están adoptando tecnologías de inteligencia artificial para optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y personalizar la experiencia del cliente. Sin embargo, su uso sin una supervisión adecuada puede generar riesgos significativos, como sesgos algorítmicos, falta de transparencia y violación de la privacidad de los datos.
Aquí es donde entra en juego la norma ISO/IEC 42001, publicada en 2023, sobre la gestión de la IA. Esta norma forma parte de un ecosistema más amplio que incluye, por ejemplo, la ISO/IEC 23894 sobre gestión de riesgos en sistemas de IA, lo que demuestra el creciente interés por establecer marcos éticos y técnicos robustos para esta tecnología. Si bien las normas de gestión de la IA son independientes de la ISO 9001, su enfoque en la gobernanza, los riesgos y la ética es fundamental para cualquier sistema de gestión de la calidad moderno.
La próxima versión de la ISO 9001 probablemente hará referencia a la necesidad de gestionar la IA de forma responsable, ya que es una tecnología que afecta la conformidad del producto y la satisfacción del cliente.
La próxima actualización de la ISO 9001 no es solo un ajuste técnico, sino una llamada a la acción. Nos invita a repensar la calidad en un mundo interconectado y tecnológicamente avanzado. Las empresas que logren integrar la excelencia operativa con un compromiso real por la RSE, así como una gestión ética de las tecnologías de la información y de la IA serán las líderes del futuro, demostrando que el éxito no solo se mide en beneficios, sino en el valor compartido que generan para todas las personas.
“La calidad del futuro será ética, inteligente y sostenible. ¿Está tu organización preparada para este cambio?”.
