Zorro atropellado en Puchuncaví fue liberado en el cerro La Campana

En el sector Palmas de Ocoa del Parque Nacional La Campana, en Hijuelas, funcionarios de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) reubicaron a una zorro chilla (Lycalopex griseus) atropellado en la Ruta F-30, en Puchuncaví.

Debido a que se encontraba con una pata quebrada, el mamífero recibió tratamiento médico veterinario en el Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Fundación Ñamku, en Concón, durante tres meses, antes de ser liberado en el entorno protegido.

“Gracias a la labor mancomunada de tres instituciones, este ejemplar, hembra, pudo reintegrarse con éxito a su ambiente natural, donde cuenta con las condiciones de hábitat y alimentación necesarias para subsistir”, explicó el jefe regional (s) del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de la corporación y administrador del Parque Nacional La Campana, Félix Forno.

Agregó que “el llamado a la comunidad es a conducir con cautela, especialmente en carreteras cercanas a las áreas silvestres protegidas del Estado, para evitar nuevos accidentes. También a dar aviso oportuno al SAG, si observan la presencia de animales nativos en zonas urbanas”.

Hábitat

Por su parte, el guardaparques y jefe de sector en Palmas de Ocoa, Iván Wagman, resaltó que en el parque nacional, el zorro chilla “encuentra su hábitat ideal de bosques, matorrales y explanadas, así como una alimentación idónea y consistente en roedores, frutos de peumo y litre, conejos, aves, reptiles e insectos, además de carroñas que pueda detectar”.

En la misma línea, recalcó que el pulmón verde “es un lugar adecuado para las reinserciones que realiza el SAG de aquellos individuos que han sido atendidos en centros de rehabilitación de la vida silvestre”.  

En tanto, la jefa de la Sección de Conservación de la Diversidad Biológica de Conaf Valparaíso, Javiera Meza, manifestó que “el zorro chilla es uno de los tres zorros que residen en el país. Tiene una amplia distribución, tanto en Chile como en Argentina y el sur de Perú. Habita, desde el nivel del mar, hasta los tres mil metros de altitud, y prefiere los sectores de matorral, de estepa, costeros y de desierto”.

“En cuanto a su organización social, podemos señalar que permanecen en parejas monógamas, que se reproducen una vez al año y presentan camadas de dos a tres cachorros, que luego son alimentados por ambos padres”, complementó.