Intervención artística recorrió el plan de Valparaíso visibilizando los siete femicidios ocurridos durante el 2021 en la Región

“Somos cuerpos que florecen en la lucha” fue la consigna de la intervención dirigida por la académica de la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso, Maritza Farías, que recorrió diversas calles del centro de Valparaíso para visibilizar los siete femicidios ocurridos en lo que va del 2021 en la Región, como parte del encuentro “Escenas en Contexto” y en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Siete performadoras, incluyendo a Farías, salieron desde la Escuela de Teatro UV, ubicada en la Avenida Brasil, para avanzar en caravana hasta Bellavista, doblar por Condell y llegar hasta la plaza Aníbal Pinto, donde desarrollaron una acción de denuncia, hablando y representando a cada una de las mujeres asesinadas.

Según comenta la académica, a quien pertenece la idea original, “la intervención está basada en los 44 femicidios que han ocurrido en Chile durante este 2021, de los cuales siete fueron en nuestra Región, trabajando el concepto de la vida y muerte como un abono de la tierra que hace que florezcan en nosotras las luchas a partir de estas mujeres”.

“A pesar que sus muertes fueron terribles y son irreparables, se convirtieron para nosotras en un abono y en florecimiento para seguir adelante para que esto no vuelva a ocurrir. Es una manera de manifestarnos en contra de la violencia, pero de una forma esperanzadora y rindiendo un homenaje a la memoria de las compañeras asesinadas. Junto con la denuncia, el acto propone una resignifcación de esas muertes y señalamos claramente que somos cuerpos que florecen en la lucha, esa es nuestra consigna”, explica.

Con el diseño de vestuario de Eva Hidalgo y junto a las actrices Amanda Borgoño, Claudia Cordero, Daniela Moraga, Evelyn Ortiz y Beatriz Saldaña, la directora enfatiza que “el mensaje en este día es que ojalá alguna vez en la vida y en el mundo termine la violencia contra la mujer y que especialmente los femicidios no vuelvan a ocurrir. Nos interesa resignificar la muerte de nuestras compañeras, porque generalmente se habla de ellas como víctimas y con la revictimización se repite su historia. Queremos hacer que florezcan, por eso entregamos nuestro cuerpo para que permanezcan en nosotras en este momento y luego renazcan como una planta por medio de un trabajo de fundición con la naturaleza en el cuerpo de todas las mujeres”, añade.

La académica, que se ha dedicado a las intervenciones callejeras colectivas, señala que “el mensaje es cómo nos transformamos, cómo nos unimos con la naturaleza y cómo el cuerpo muerto se transforma en abono para una lucha que aún permanece y que va a permanecer mientras sigan habiendo mujeres asesinadas”.

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