Eliminan tope anual en el número de atenciones en kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional, sicología y siquiatría para niños menores de 6 años

Muchos problemas de salud requieren tratamientos permanentes en el tiempo para una mejor calidad de vida de los pacientes. Esto resulta especialmente importante en los niños que tienen algún tipo de discapacidad pues la continuidad de sus atenciones contribuye en su proceso de estimulación, atención temprana e inclusión.

En ese sentido, la ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar, junto al Director Nacional de SENADIS, Francisco Subercaseaux y el Director Nacional de FONASA, Marcelo Mosso, anunciaron que a partir del 10 de agosto, los niños menores de seis años, tendrán cobertura anual sin tope en las atenciones de Kinesiología, Fonoaudiología, Terapia Ocupacional, Psicología y Psiquiatría Pediátrica.

Lo anterior, permitirá a las familias de 1.220.000 niños tener una cobertura sostenida en el tiempo por parte de Fonasa en prestaciones que son muchas veces permanentes, con tratamientos más largos, sin que esas familias deban pagar una tarifa denominada como “particular”.

Esto resulta especialmente importante en los pacientes que tienen algún tipo de discapacidad, pues la continuidad de sus atenciones contribuye en su proceso de estimulación, atención temprana e inclusión.

La ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar manifestó que “esta es una muy buena noticia de ahorro para las familias, sobre todo aquellas que tienen a un niño o una niña con discapacidad. Esta es una iniciativa que nace de ellas, porque muchas veces, los topes significaban que las familias debían tomar atenciones de manera ‘particular’, con un costo más elevado y, por ello, muchas veces no podían terminar los tratamientos”.

Agregó que “Fonasa, al dar un primer paso en esta materia, obliga a las isapres a realizar lo mismo. Por lo tanto, este es un gran avance en igualdad de oportunidades para el desarrollo integral de los niños y niñas del país”.

“Se trata de una Política Pública que va al corazón de las necesidades de las personas. Una medida esencialmente inclusiva pues se hace cargo de los problemas y necesidades en salud de los niños que tienen algún tipo de discapacidad, independiente de que este beneficio está disponible para todos los menores de 6 años. Porque sabemos que cuando un niño necesita ser atendido, además del problema de salud, está el dolor emocional de la familia y los otros tantos dolores que se asocian al costo y acceso de las atenciones de salud. Con esto, hemos dado un paso en la dirección correcta en beneficio de los niños y las familias, quienes son parte de los más de 15 millones de beneficiarios a los que protege Fonasa”, comenta el Director Nacional de FONASA, Marcelo Mosso.

Por su parte, el Director Nacional del SENADIS, Francisco Subercaseaux, señaló que “Estamos dando respuesta a las demandas más requeridas por las familias de niños y niñas con discapacidad de nuestro país, beneficiando de manera especial a aproximadamente 90 mil niños y niñas con discapacidad. Este tipo de prestaciones son muy importantes para mejorar el desarrollo de estos niños, pues contribuyen significativamente en sus distintas etapas de crecimiento, mejor calidad de vida y autonomía”.

Este beneficio es para las atenciones que se generan en la Modalidad Libre Elección (MLE), es decir, en los establecimientos que están en convenio con Fonasa y a los cuales acceden las personas de los Tramos B, C y D, a través de la compra de un bono.

Para situarlo en perspectiva, antes de esta medida, las prestaciones de Kinesiología infantil tenían un tope de 30 atenciones al año; en Terapia Ocupacional un tope de 100 prestaciones al año; en Fonoaudiología, no podían ser más de 82 de estas atenciones al año; en el caso de Psicología, no podían ser más de 32 y en Psiquiatría pediátrica, un máximo de 48 sesiones al año.

Con este nuevo beneficio se elimina la barrera en relación al número de atenciones que puede recibir un niño. Significa que para las atenciones ya mencionadas, no existen límites en la cantidad de atenciones que podrá recibir y mantendrán las bonificaciones y copagos habituales.

A modo de ejemplo, una consulta psicológica luego del tope máximo en la cantidad de atenciones que puede recibir un niño, se cobran a valor particular y los precios referenciales pueden variar desde 30 a 60 mil pesos por consulta. Con esta mejora en la política pública, las personas beneficiarias seguirán contando con sus mismas bonificaciones y copagos; es decir, en el caso de la consulta de psicología, el copago corresponderá a: $4.410 en nivel 1, $7.050 en nivel 2 y $9.700, en nivel 3; lo que constituye un ahorro para el grupo familiar.