Diputadas exigen suspender decreto que afecta el desarrollo profesional de matronas

Las diputadas, Karol Cariola y Ana María Gazmuri, emplazaron al Ministerio de Salud a suspender el Decreto Exento N°243, que modifica la Norma Técnica N°150, adoptado sin la participación del gremio de matronas, y advirtieron que esta medida representa un grave retroceso en salud pública, al poner en riesgo la atención especializada en salud sexual, reproductiva y neonatal.

El decreto reestructura unidades hospitalarias clave, incorporando ginecología como parte del grupo “médico-quirúrgico”, fusionando neonatología con pediatría y declarando como “indiferenciadas” áreas como urgencias y pabellones. Para las parlamentarias, esta modificación invisibiliza necesidades específicas y debilita el rol profesional e institucional de quienes han liderado históricamente estas áreas en el sistema público de salud.

En respuesta a esta situación, las parlamentarias ingresaron un oficio de fiscalización al Ministerio de Salud, solicitando los antecedentes que fundamentan el cambio normativo, el detalle del proceso de homologación y las acciones futuras que contempla la cartera. El documento también cuestiona la falta de participación del Colegio de Matronas y Matrones de Chile en el diseño de esta medida, a pesar de haber solicitado formalmente su inclusión desde julio del año pasado.

La integrantes de la Comisión de Salud de la Cámara entregaron su respaldo al gremio de matronas y expresaron su  rechazo a la decisión del Ministerio de Salud.  Para Cariola la medida “perjudica no solo una profesión, sino que pone en riesgo la atención sanitaria de las pacientes, así  como no da cuenta de las reales necesidades que tienen las mujeres, las madres, las mujeres gestantes, las puérperas y los neonatos en nuestro país”. Mientras que para  Gazmuri “derivar neonatología exclusivamente a pediatría, se impide que las matronas atiendan recién nacidos patológicos, debilitando la continuidad del cuidado desde el parto. Esto no es solo una falta de respeto a una profesión histórica, es un riesgo para la salud pública”.

Ambas parlamentarias manifestaron su respaldo al Colegio de Matronas, reiterando que las políticas públicas en salud no pueden imponerse de espaldas a quienes las sostienen cada día en el sistema público.