Especialista advierte dificultades para implementar radares meteorológicos en Chile

La presencia de cerros y cordilleras puede generar zonas de sombra que dificultan el monitoreo de las precipitaciones, por lo que especialistas plantean la necesidad de distribuir estratégicamente estos equipos en el territorio.

La geografía montañosa de Chile representa uno de los principales desafíos para la implementación de radares meteorológicos, una tecnología que permitiría mejorar el monitoreo de las precipitaciones y fortalecer la capacidad de anticiparse a fenómenos climáticos extremos.

Miguel Fernández, meteorólogo del Proyecto GEOOs de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), explicó que estos equipos funcionan mediante la emisión de ondas electromagnéticas que rebotan al entrar en contacto con partículas de agua, granizo o nieve presentes en las nubes.

Sin embargo, las ondas viajan en línea recta, por lo que la presencia de cerros y cordilleras puede bloquear parcialmente su trayectoria y generar zonas de sombra donde la observación de las precipitaciones se vuelve más compleja.

El especialista aclaró que esta limitación no resta utilidad a los radares, pero sí evidencia que no pueden funcionar como una herramienta aislada ni garantizar una cobertura completa del territorio.

Ante este escenario, Fernández destacó la importancia de establecer una red de radares distribuidos estratégicamente en distintas zonas geográficas, incluyendo la costa, la depresión central y la cordillera de los Andes. De esta manera, sus áreas de cobertura podrían complementarse y reducir los puntos ciegos.

La incorporación de esta tecnología permitiría mejorar la vigilancia de tormentas capaces de provocar emergencias, como lluvias intensas, granizadas y vientos severos. No obstante, su implementación también requiere inversión en infraestructura, comunicaciones, mantenimiento y personal especializado.

El meteorólogo enfatizó que los radares deben integrarse a un sistema de monitoreo y alerta temprana que permita transmitir oportunamente la información a los organismos de emergencia y a la ciudadanía.

Así, uno de los principales retos para Chile no solo consiste en incorporar esta tecnología, sino también en definir dónde instalarla y cómo aprovechar sus capacidades considerando las particularidades geográficas del país.