Susana Rojas, presidenta SSR Unidad Vecinal N°13 de La Peña: “Gracias al programa Impulsa Agua de Sopraval logramos enfrentar el temporal y evitar una emergencia sanitaria”

Cuando el temporal de mediados de julio azotó la zona central del país, el equipo Servicio Sanitario Rural (SSR) Unidad Vecinal N°13 de La Peña, en la comuna de Nogales, sabía que debía prepararse. Así lo afirma su presidenta, Susana Rojas, quien ha visto a lo largo de los años cómo las inundaciones son frecuentes en el sector de Calle Larga debido a la presencia de canales y acequias, por lo que una de las principales preocupaciones fue proteger siempre los pozos y evitar que el agua afectara la calidad de las fuentes de abastecimiento para el consumo de la comunidad.

Pero el principal desafío ante esta nueva emergencia fue hacer frente al corte de energía eléctrica que se extendió por cerca de cuatro días, un verdadero reto que logró sortear la comunidad gracias al generador instalado previamente mediante el programa Impulsa Agua de Sopraval, logrando el funcionamiento de uno de sus pozos, manteniendo de esta forma el suministro de agua a sus más de 2.000 beneficiarios.

“Para nosotros fue lo mejor contar con ese respaldo eléctrico. Si no hubiésemos contado con él, nos habríamos quedado sin agua, lo que habría sido una verdadera emergencia sanitaria para la comunidad”, relata Susana, representante del servicio.

El programa Impulsa Agua busca contribuir a la puesta en marcha de iniciativas que brinden soluciones hídricas a comunidades rurales. En la localidad de La Peña, gracias al programa, se instaló un generador de respaldo, con el objetivo de garantizar continuidad del funcionamiento del sistema ante eventuales cortes de energía manteniendo operativas las bombas en horarios críticos, asegurando así el suministro de agua para los vecinos.

Para dar abasto a los requerimientos hídricos del sector, el sistema funcionó bajo un esquema de racionamiento temporal. Frente a la falla de uno de los generadores, se debió distribuir el agua por horarios para asegurar que el recurso llegara tanto a las familias de las zonas bajas como a quienes viven en sectores más altos de La Peña.

“Les explicamos a los usuarios que estábamos ante una emergencia y que teníamos que cortar el agua en algunos periodos para poder contar con el suministro el resto del día. La gente entendió y se pudo acomodar”, cuenta.

Durante esos días, los operadores también fueron protagonistas. Desde temprano acudieron a revisar el funcionamiento de los equipos y trabajaron durante varias jornadas bajo la lluvia y el viento para mantener el servicio operativo. Asimismo, recibieron el acompañamiento de autoridades y el equipo de Sopraval para conocer su estado y necesidades, algo que destaca Susana y la comunidad que representa.

La experiencia también dejó importantes desafíos y oportunidades de mejora para el futuro, entre ellos el fortalecimiento de la infraestructura, la ejecución de mantenciones y el desarrollo de nuevos proyectos que permitan contar con un pozo adicional. Asimismo, reforzó la importancia de aprovechar las oportunidades de financiamiento, como la postulación al programa Impulsa Agua de Sopraval, iniciativa que les permitió sobrellevar los efectos del temporal y seguir adelante.