Querella por presunta golpiza involucra a funcionarios de la Armada en Valparaíso

Una querella criminal fue ingresada esta semana ante el Juzgado de Garantía de Valparaíso en contra de funcionarios de la Policía Marítima de la Armada de Chile, por una presunta agresión ocurrida durante un procedimiento en el sector de Caleta Portales.

Según expone la acción judicial, los hechos ocurrieron alrededor de las 18:30 horas del 11 de febrero de 2025, cuando el denunciante se encontraba junto a una mujer en un vehículo particular en el paseo Juan de Saavedra, cerca del Club de Yates.

De acuerdo con el relato de la víctima, hasta el lugar llegó una patrulla de la Policía Marítima con tres funcionarios, quienes iniciaron un control de identidad. Mientras dos de ellos realizaban el procedimiento, otro habría registrado el vehículo y encontrado dinero en efectivo, que presuntamente guardó en uno de sus bolsillos.

La situación habría llevado al hombre a sacar su teléfono celular para registrar el procedimiento. En ese momento, según la querella, uno de los funcionarios se abalanzó sobre él, lo arrojó al suelo, le puso una rodilla en la cabeza y lo esposó, además de quitarle el teléfono y entregárselo al funcionario que había realizado el registro del automóvil.

Denuncian golpes durante el procedimiento

La querella sostiene que la víctima fue trasladada esposada hasta la patrulla, donde habría sido golpeada en reiteradas ocasiones contra la puerta del vehículo.

Posteriormente, ya en la Capitanía de Puerto de Valparaíso, el denunciante habría sido nuevamente agredido mientras permanecía esposado. El documento señala que uno de los funcionarios incluso habría invitado a otro marino a golpearlo, aunque este se habría negado a participar.

El relato también acusa que inicialmente se les habría informado que no estaban detenidos, sino “conducidos”, por lo que no serían llevados a constatar lesiones. Sin embargo, posteriormente un funcionario les habría indicado que debía señalar que se había golpeado solo al interior de la patrulla, versión que la víctima habría rechazado. Finalmente, ambos fueron liberados por instrucción de la Fiscalía.

Los hechos denunciados fueron calificados en la acción judicial como un eventual delito de apremios ilegítimos u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, contemplado en el artículo 150 D del Código Penal.