Sismos frente a Quintero: experto descarta anomalías y llama a reforzar la preparación ante terremotos

Los sismos registrados este lunes frente a la costa de Quintero forman parte de la actividad tectónica habitual de Chile y no representan un fenómeno fuera de lo común. Así lo explicó el académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Matías Carvajal, quien señaló que estos movimientos responden al comportamiento normal de la zona de subducción donde interactúan las placas de Nazca y Sudamérica.

El movimiento principal alcanzó una magnitud preliminar de 5,2 y estuvo acompañado por otros dos eventos de menor intensidad, generando inquietud entre habitantes de distintas comunas de la Región de Valparaíso. Sin embargo, el especialista aclaró que este tipo de secuencias sísmicas son frecuentes en un país con alta actividad geológica como Chile.

Carvajal explicó que los temblores registrados frente a Quintero están asociados al sistema de subducción y no a una falla superficial local. Además, precisó que la ocurrencia de varios sismos en pocos minutos responde a un mismo proceso tectónico y que, en la mayoría de los casos, estas secuencias disminuyen gradualmente hasta desaparecer.

El académico también descartó cualquier relación entre los movimientos ocurridos en la zona central del país y los recientes sismos registrados en Venezuela, indicando que ambos eventos corresponden a contextos geológicos distintos e independientes.

Frente a este escenario, enfatizó la importancia de la preparación ciudadana. Conocer las zonas seguras, contar con planes de emergencia familiares o laborales y familiarizarse con las rutas de evacuación son medidas fundamentales para enfrentar de mejor manera un eventual terremoto.

Asimismo, recordó que las personas que viven o visitan sectores costeros deben estar atentas al riesgo de tsunami. Si un sismo es tan intenso que dificulta mantenerse en pie o se prolonga por más de 30 segundos, recomendó evacuar de inmediato hacia zonas altas sin esperar instrucciones oficiales, debido al escaso tiempo de reacción que puede existir entre un terremoto y la llegada de las olas.