Policlínico del Hospital van Buren acompaña la recuperación de niños tras hospitalizaciones críticas

Las secuelas de una hospitalización grave no siempre terminan cuando un paciente recibe el alta médica. Con esa realidad en mente, el Hospital Carlos van Buren de Valparaíso puso en marcha un policlínico especializado que realiza seguimiento a niños y adolescentes que estuvieron internados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y que podrían presentar complicaciones físicas o emocionales durante su recuperación.

La iniciativa, considerada pionera en Chile, funciona desde hace más de un año y está enfocada en pacientes con riesgo de desarrollar síndrome post-UCI, una condición que puede provocar dificultades motoras, problemas cognitivos, trastornos del sueño, estrés postraumático y otras alteraciones que afectan tanto a los menores como a sus familias.

El programa reúne a especialistas de distintas áreas, entre ellos pediatras, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos y químicos farmacéuticos, quienes evalúan a cada paciente y diseñan planes de rehabilitación según sus necesidades.

Desde su puesta en marcha, el policlínico ha realizado seguimiento a cerca de 80 pacientes, desde recién nacidos hasta adolescentes de 17 años. Los controles comienzan durante las semanas posteriores al alta y permiten monitorear la evolución de los niños durante varios meses.

Los resultados obtenidos muestran una recuperación significativa en muchos casos. Datos presentados por el equipo en un congreso nacional de cuidados intensivos pediátricos indican que la proporción de pacientes con función motriz normal aumentó de un 29% al momento del alta a un 90% después de seis meses de seguimiento.

Además de los avances físicos, el trabajo del equipo ha permitido detectar efectos psicológicos que suelen pasar desapercibidos, como ansiedad, alteraciones emocionales y síntomas de estrés postraumático, tanto en los pacientes como en sus familias.

El objetivo ahora es seguir fortaleciendo el programa, incorporando nuevas áreas de apoyo para ofrecer una recuperación más completa a los niños que han enfrentado cuadros de salud graves y prolongadas estadías hospitalarias.