Nutricionista recomienda limitar consumo de chocolate en niños durante Semana Santa
En Semana Santa, diversas tradiciones se toman los hogares, entre ellas la entrega de huevitos de chocolate a los niños. Sin embargo, expertos advierten la importancia de no perder el sentido profundo de la fecha y de promover hábitos de consumo responsables.
En este contexto, el nutricionista y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Samuel Meza, enfatizó que en la primera infancia el consumo de estos productos no es recomendable. “Niños menores de 2 años no deberían consumir huevitos de chocolate, ya que no aportan beneficios nutricionales y pueden afectar la formación de hábitos alimentarios saludables”, explicó el especialista.
Para niños mayores de 2 años, en tanto, la recomendación es limitar la ingesta a 2 o 3 unidades, equivalente a aproximadamente 20 a 30 gramos. “Esa es una porción adecuada que permite participar de la tradición sin generar un impacto negativo en la salud”, indicó.
Respecto a la elección de los productos, el experto sugirió preferir aquellos con mayor porcentaje de cacao —idealmente entre 60% y 70%—, evitar opciones con sellos “altos en”, especialmente en azúcar y grasas saturadas, y optar por huevitos sin rellenos. “Son pequeños cambios que pueden marcar una diferencia en la calidad de lo que consumen los niños”, afirmó.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos del consumo excesivo de estos productos. “Los huevitos de chocolate tienen una alta densidad energética y baja calidad nutricional. Su contenido elevado de azúcares simples y grasas saturadas se asocia a la malnutrición por exceso y puede favorecer la aparición de caries”, señaló.
En esa línea, el académico entregó recomendaciones para los padres y cuidadores, comenzando por no perder el sentido de la celebración. “El foco debe estar en la alegría de la Resurrección del Salvador, no en los huevitos”, recalcó. Además, propuso fomentar actividades alternativas como la decoración de huevos con papel u otros materiales, juegos de búsqueda o intercambios, para mantener la tradición sin centrarla exclusivamente en el consumo de dulces.
Finalmente, subrayó la importancia de realizar compras informadas, revisando etiquetas nutricionales y comparando productos, así como de promover un consumo ocasional, supervisado por adultos y sin asociarlo a premios o castigos. “El rol de los cuidadores es clave para fomentar hábitos saludables desde la infancia, incluso en fechas donde aumenta el consumo de dulces”, concluyó.
