Petorca celebró con alegría la Fiesta de Nuestra Señora de la Merced
Petorca fue el epicentro de una de las celebraciones populares más antiguas y significativas de la Región de Valparaíso: la Fiesta Religiosa de Nuestra Señora de la Merced, tradición que se remonta desde hace más de doscientos años en honor a la figura de la Virgen de la Merced y que congregó a la comunidad en pleno.
Las actividades iniciaron con bailes chinos y un emotivo Encuentro de Canto a lo Divino, organizado por la Unión Comunal de Cultura de Petorca, uno de los puntos de cultura comunitaria de la región, el cual recibió a cantores de diferentes localidades de la provincia para vivir una noche especial de tradición, fe y música, donde las voces y guitarras se unieron para mantener viva esta expresión cultural y espiritual que tuvo lugar en la Iglesia Nuestra Señora de La Merced Petorca.
Mónica Vivanco, presidenta de la UNCO de Cultura de Petorca, explicó que “nos encargamos de hartas cosas, como por ejemplo de prepararle pancitos, dulces y consomé a los cantores, atenderlos bien porque muchos vienen de lejos. Les llevamos agua y bebida. Antes hacíamos vino navegado, pero ahora puro consomé. A los bailes chinos también les preparamos colaciones. Generalmente nos quedamos hasta la una o dos de la mañana trabajando”.
Al día siguiente, se llevó a cabo una misa solemne encabezada por el obispo, la que finalizó con la bajada de la imagen de la Virgen y la posterior procesión por las calles de Petorca, engalanadas por una alfombra de bellas flores. Durante los días previos, vecinos y devotos recolectaron y deshojaron flores, como el tradicional “dedal de oro”, creando un tapiz de pétalos que simboliza la devoción del pueblo a su patrona.
Los festejos contaron con la presencia del seremi de las Culturas, Javier Esnaola, quien destacó que esta celebración “es un acto de agradecimiento de la comunidad a la Virgen, especialmente por las cosechas y las lluvias, elementos de vital importancia y cada vez más necesarios en el Valle de Petorca. Es una muestra de cómo la tradición y la cultura popular construyen la identidad del territorio, invitándonos a ser testigos y partícipes de una manifestación de fe profundamente arraigada y de un legado histórico invaluable”.
