Agosto, un mes para cuidarse con todo el corazón

En Chile, el corazón de la población enfrenta desafíos importantes. Pamela Jara, académica de la Carrera de Enfermería de UDLA Sede Viña del Mar, comenta que “las enfermedades cardiovasculares se alzan como la principal causa de muerte”. Según datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud (Minsal), en 2022 fallecieron 31.606 personas a causa de enfermedades del sistema circulatorio (47% eran mujeres y 53% hombres).

Menciona que entre las patologías más prevalentes se encuentran la hipertensión arterial, que afecta a casi un tercio de los adultos, el colesterol alto y la diabetes, factores de riesgo clave que muchas veces avanzan en silencio. Se suman el infarto agudo al miocardio y los accidentes cerebrovasculares.

“Estas cifras hacen recordar que la prevención no es una opción, sino una necesidad urgente, por lo que agosto es un mes para cuidarse con todo el corazón, con el compromiso personal y consciente de proteger la salud cardiovascular aplicando diversas acciones”, dice la profesional.

1. Alimentación: lo que se consume diariamente impacta directamente en la salud. Priorizar una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y granos integrales. Disminuir el consumo de alimentos ultra procesados, con grasas saturadas, azúcares añadidos y sodio. Pequeñas decisiones diarias, como elegir una fruta en vez de un snack procesado, suman grandes beneficios.

2. Hidratación: beber suficiente agua pura es fundamental para el buen funcionamiento de todos los sistemas, incluyendo el cardiovascular. Mantenerse hidratado ayuda a la sangre a circular mejor y a que el corazón trabaje de forma más eficiente.

3. Actividad física: la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos realicen al menos 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada a la semana, o 75 a 150 minutos de actividad intensa. Esto equivale a unos 30 minutos al día. Caminar a paso ligero, bailar, subir escaleras o andar en bicicleta son excelentes maneras de activar el corazón.

4. Bienestar y salud mental: el estrés crónico y la ansiedad pueden tener un impacto negativo en el corazón, aumentando la presión arterial y el riesgo de otras afecciones. Dedicar tiempo a actividades que permitan relajarse y brinden paz: leer, meditar, pasar tiempo con seres queridos o simplemente disfrutar de un pasatiempo. Cuidar la mente es cuidar también el corazón.

5. Exámenes preventivos: visitar al médico regularmente es un paso crucial. Si existen antecedentes familiares o factores de riesgo, es importante realizarse chequeos preventivos. Estos incluyen:

• Control de la presión arterial al menos una vez al año o con la frecuencia que indique el médico en caso de tener hipertensión.
• Perfil lipídico (colesterol y triglicéridos), generalmente cada 3 a 5 años, o anualmente si hay alteraciones.
• Glicemia (azúcar en sangre) cada 3 a 5 años, o anualmente si hay riesgo de diabetes.
• Índice de Masa Corporal (IMC) y circunferencia de cintura en cada consulta médica.

“Estos exámenes permiten detectar a tiempo factores de riesgo y tomar medidas antes de que se conviertan en un problema mayor. No hay que esperar a sentirte mal para consultar a médico o un servicio de salud”, concluye la académica.