650 especies nativas enriquecerán bosque esclerófilo siniestrado en Quilpué

Tras un trabajo colaborativo y con un fin en común como es el cuidado del medio ambiente, la empresa Sopraval y la Agrupación Acción Barrial, desarrollaron una jornada de reforestación en el Fundo Las Palmas, comuna de Quilpué, predio de la empresa que forma parte del bosque siniestrado durante el incendio ocurrido en los meses de enero y febrero en la Reserva del Lago Peñuelas.

Fueron cerca de 650 árboles nativos, entre ellos peumos, quillays, quebrachos, molles y hungales, los que enriquecerán el bosque esclerófilo gracias al trabajo desarrollado por Sopraval, voluntarios y la Agrupación Acción Barrial.

“Para nosotros es super gratificante porque llevamos casi 4 años trabajando en el sector y luego del incendio fue super lamentable. El hecho que Sopraval esté ayudando en esta parte que es super alejado, es super gratificante. Que por lo menos podamos reforestar el 1 % de lo que se quemó es maravilloso”, comentó Stefanie Suarez, Presidenta Agrupación Acción Barrial.

Por su parte, Yerko Alfaro, Secretario de la Agrupación, destacó la importancia de la jornada, “Estamos realizando una actividad que es muy valorable porque el bosque esclerófilo está en peligro de extinción entonces la plantación de más de 600 árboles va a ayudar a la flora y fauna del sector. En relación a Sopraval, rescato la organización, los recursos, las ganas de hacer algo por el medio ambiente y hacerlo con la comunidad”.

La jornada reunió alrededor de 50 personas, quienes con gran entusiasmo llegaron al sector con la determinación de aportar al cuidado del medio ambiente, así lo destacó Jaime Edwards, Sub Gerente de Asuntos Corporativos de Sopraval.

“Estamos muy contentos con la participación, trabajamos arduamente para plantar 650 especies nativas enriqueciendo el bosque esclerófilo”. Agregó, “Llevamos alrededor de 2 años trabajando junto a Acción Barrial, donde una vez más se concreta el aporte de Sopraval”, señaló.

La plantación de las especies fue guiada y supervisada por personal de la empresa dedicado al cuidado del sector, quienes prepararon el suelo y enseñaron a los voluntarios a realizar una correcta plantación de acuerdo a los estándares que este tipo de sectores requiere, favoreciendo así el cuidado y correcta manipulación de cada árbol nativo.